Llevar a Dios a nuestros hermanos

 

23 de noviembre, 2011 :: Por: Manuel Mier Rodríguez

 

Durango, Méx.- El pasado 19 de noviembre se llevó a cabo, en las instalaciones del nuevo Santuario de Guadalupe de esta ciudad, el Tercer Encuentro Diocesano de Pastoral Juvenil, en el que asistieron más de mil jóvenes venidos de todas partes de nuestra Arquidiócesis. Uno de los participantes nos cuenta su experiencia vivida en dicho evento.

Creo que hablar de este encuentro diocesano y más de la experiencia vivida no es algo muy sencillo que digamos, ya que este evento me deja una gran enseñanza, una gran vivencia en mi camino hacía Cristo, hacia una vida como verdadero cristiano.
Para empezar quisiera felicitar a todos los organizadores, ya que
realizaron un trabajo excelente y sobre todo agradecer a Dios por permitirme estar con más de 1000 jóvenes que al igual que yo queremos engrandecer nuestra Fe.


Algo que me quedó muy claro en este encuentro es que los jóvenes, como la parte activa, dinámica y actual de la Iglesia, tenemos que dar ese testimonio de amor, esa gran noticia de la Buena Nueva, llevar a Dios a nuestros hermanos que aún no lo conocen y sobre todo edificar una verdadera Fe en Cristo, para volvernos esos discípulos que requiere el mundo de hoy.


Para lograr lo anterior se nos explicó lo relacionado con el bautismo, nos mencionaron como con este gran sacramento nos convertimos en hijos de Dios, lo cual nos conlleva a seguir sus pasos y promover ese amor que él nos ha entregado.


Si hay algo que nos marcó en este encuentro fue nuestra última vivencia del evento. En ella volvimos a aceptar los compromisos adquiridos a la hora de nuestro bautismo, todos con una veladora en nuestras manos aceptamos creer en la fe de la Iglesia y nos rociaron con el agua, la cual es signo de pureza y vida.


Este encuentro deja muy buenos recuerdos en nuestros corazones, deja momentos espirituales, y también momentos de diversión, porque como jóvenes que somos tenemos esa energía y ese dinamismo que nos caracteriza, por ello todas nuestras acciones las hacemos de la manera más divertida que sea posible.


No queda me queda más que decir que este encuentro fue de total provecho para cada uno de los que tuvimos la oportunidad de vivirlo, esperando de todo corazón que el mensaje central no se quede en ese grupo que asistió, sino que lo llevemos a toda aquella persona que necesite conocer de Dios.


Ya nos lo ha dicho el señor: (Mc. 16, 15-20) “En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once, y les dijo:
- Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
        El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
        Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que los acompañaban”


Recordemos que “LA PASTORAL JUVENIL SOMOS TODOS”.


Artículos relacionados

Videos relacionados

Tercer Encuentro Diocesano de Pastoral Juvenil

 

 

 

 

Tercer Encuentro Diocesano de Pastoral Juvenil

Experiencia vocacional

El Seminario me ha enseñado muchas cosas


Mi decisión por entrar al seminario fue porque un padre franciscano me invitó a entrar a su congregación después de que terminara mi secundaria.

Síguenos en